Noticias

Sol Díaz y el rol de la ilustración: “Aportas a un alma colectiva”

A A

Autora de obras que juegan con un estilo irreverente como “Bicharracas”, ¿Cómo ser una mujer elegante?” y “La zorra y el sapo”, la dibujante nacional conversó sobre su trabajo, el papel de la nueva generación de ilustradores de la que forma parte y las actividades gratuitas que prepara en Biblioteca Viva Egaña.

IMG_6027

[Créditos foto: Francisca Tapia A.]

“Vivo, trabajo y dibujo, es todo un poco lo mismo”, explica Sol Díaz, sentada en la habitación en la que da vida a los cómics, pinturas y diseños que han dado forma a su carrera como ilustradora. Con “Bicharracas, negras, feas y peludas“, editada en 2009 por Ril, comenzó la difusión de un estilo caracterizado por romper con los estereotipos y convenciones sociales.

“Todo lo que uno hace en la vida tiene que ver con lo que uno piensa, porque sí o porque no. Ahora, lo que pasa es que puede ser reflejo de todo lo contrario de uno, todo lo que te da miedo, todo lo que quisieras cambiar, etc. Y yo siento que mis dibujos tienen harto que ver con eso, con las cosas que me van pasando, no necesariamente opino igual, pero sí me lo planteo, son preguntas… Yo siempre digo que dibujar es como hablar con uno mismo y en ese hablar uno discute con uno mismo, vas transando, vas conociéndote, no vas repitiéndote… Vas haciéndote preguntas, y los dibujos son para mí como preguntas, preguntas que lanzas a la vida”.

La gente ha podido entender que para ser un buen ilustrador no es necesario que dibujes bien, sino que sepas comunicar.

En los últimos años se han generado más instancias vinculadas a la ilustración, una de ellas es el Festilus, que ya va en su tercera versión, ¿Qué factores crees que han influido en este re posicionamiento de la ilustración en nuestro país?

Yo creo que se revalida porque también se conoce más, siento que antes uno no cachaba muy bien que se podía dedicar al dibujo… Todavía existe esa pregunta igual, pero antes era muy raro, tenías que dibujar muy bien parecía, como que había sólo un estilo bueno de ilustración; siento yo que con el tiempo se ha abierto un poco más el lenguaje, y la gente ha podido entender que para ser un buen ilustrador no es necesario que dibujes bien necesariamente, sino que sepas comunicar.

Creo que la apertura a nivel editorial, el que ellos empezaron a abrirse un poco más, hace que también la gente empiece a conocer el término, empiece a conocer ilustradores, haya más exposiciones, la gente tenga menos miedo a publicar sus cosas. Ya tampoco existe esta cosa de que sólo si una editorial cree en ti puedes publicar, no, porque ahora con internet también puedes publicar lo que tú quieras y gratis, puedes llegar a un montón de personas. Todo lo comunicacional al final, que es donde se maneja la ilustración, se abre mucho este último tiempo, entonces es una apertura grande.

Y también porque vivimos en una sociedad llena de imágenes, es casi una adicción, desde cómo nos vestimos, esta cosa de la imagen personal, lo que proyectas al otro y cómo nos comunicamos: los emoticones, la publicidad… Cada vez más la imagen tiene este papel protagonista,ojalá que para bien. Como ilustradores tenemos que tratar de hacer que las imágenes tengan significado, tengan contenido, sirvan para algo y no solamente para vender algo.

¿Cuál crees que es el rol que juega esta nueva generación de ilustradores, de la que eres parte?

Hacer que esto no sólo sea una moda, sea algo que cree para el futuro, que en el fondo sean cosas que van a crecer y el resto también las va a poder disfrutar y que no sea sólo un momento particular, azaroso, que sea construir el resto también, dejar una herencia como nos dejaron un montón de otros dibujantes; hacer que esto se vaya para el lado correcto, que sirva… sea una buena cosecha.

¿Y cómo se pavimenta este camino para poder vivir de la ilustración?

Yo nunca me planteé tampoco la idea de vivir de la ilustración, nunca me lo pregunté porque a mí me gusta dibujar y para mí nunca fue una opción no hacerlo, aunque me muriera de hambre... Me aburre hacer otra cosa y cómo no sabía muy bien qué era la ilustración tampoco me planteé si se podría vivir de ella, ni siquiera sabía muy bien qué era, entonces, creo que es puro trabajo, es puro descubrir, es no limitarse, es entender también la ilustración no solamente en libros sino también en todas las millones de formas en que puedes hacer ilustración, en todos los otros espacios  que puedes abarcar haciendo ilustración. Al final eres un comunicador, y siendo comunicador puedes prescindir muchas veces incluso del dibujo y estar haciendo tu trabajo de ilustradora igual. Siento que es eso, ir descubriendo sobre la marcha, no es tan fácil, pero tampoco es tan difícil. Requiere trabajo como todas las cosas.

Trabajando con las emociones

Las paredes de la habitación están repletas de imágenes. Postales, afiches y dibujos rodean el ambiente en el que Sol ilustra, en un amplio mesón reposan sus lápices y acuarelas junto al material en el que actualmente trabaja. No tiene rutina asegura, pero es constante para no retrasar sus distintas labores.

“Los procesos de creación de mis cómics y mis libros son distintos que los que, por ejemplo, hago por encargo, donde hay fecha, hay tope, donde te van a pagar algo. Tienes que cumplir en ciertas cosas y en los otros estoy siempre pensando, no es como que tenga una fecha, pero hago más cosas casi que para mí que para el resto. Son distintos procesos creativos pero siempre es estar pensando en eso. Trato de ir por metas pequeñas para que después no se me venga la ola encima”.

Has explorado en hartos formatos, tanto en distintas técnicas para ilustrar, como en otras áreas artísticas ¿tienes pensado otro proyecto?

Creo que es fundamental estar haciendo cosas nuevas, estar poniéndose desafíos, atreviéndose a hacer cosas que de pronto te salen mal… Eso me encantaría hacerlo siempre, a pesar de que me agobia, me da mucho miedo, porque a mí me gusta igual estar siempre en el mismo lugar, en mi casita calentita, igual me gusta eso, pero por eso mismo, porque te gusta mucho, no te puedes chanchear, porque o sino se vuelve aburrida tu vida, y ese es el gran desafío de todo, de cómo haces familia, de cómo vives… Esa típica pregunta de cómo te imaginas en no sé cuántos años más… Ojalá que diferente.

Ahora tengo la dinámica de estar con los cómics, algunos trabajos por encargo, unos un poco más serios, que tienen que ver un poco más con diseño, otros trabajos por ejemplo La Orquesta del Viento que es ya otra cosa, otro formato, dibujar en vivo, en digital, con una banda y también a raíz de eso tengo mi propia banda, Las Moño, donde yo soy tecladista, entonces ni siquiera dibujo… De hecho pensaba, este año no voy a sacar un libro, pero voy a sacar un disco, de repente es bueno, bakán eso, me encanta que pase eso… pensar que no me voy a estar repitiendo y uno tiene que estar descubriendo porque eso enriquece tu trabajo siempre.

Como ilustradores tenemos que tratar de hacer que las imágenes tengan significado, tengan contenido, sirvan para algo y no solamente para vender.

En agosto tienes un taller y un concierto ilustrado en Biblioteca Viva Egaña, ambos eventos gratuitos. Cuéntame un poco de ello.

Lo que yo planteo siempre es la creación de personajes, tratar de unir idea, concepto e imagen. Cómo hago un personaje y cómo yo me doy cuenta que lo estoy construyendo, porque el dibujo tiene harto de inconsciente, de repente uno dibuja cosas y no te das el tiempo de mirarlas y entender por qué las hiciste, entonces voy a tratar de trabajar eso.

Y con La Orquesta es un concierto a dúo nomás, vamos a estar Raimundo con la guitarra y yo con los dibujos, y de repente tratar de que la gente también se anime a dibujar una canción o alguien que quisiera tocar una y los otros dibujamos, como tratar de hacer una cosa más experimental, o sea, que la gente pudiese participar, un poco más interactivo.

Para finalizar, a propósito de los panoramas ilustrados que tendremos, ¿cuál crees que es el aporte de la ilustración a la comunidad?

acuarela

Yo creo que le aporta una cosa bien abstracta, pero bien linda y me encanta que pase eso, que es cuando tú conmueves. Claro, si trabajas en ilustración y trabajas en publicidad probablemente no es tan así… igual conmueves, pero para comprar. Es diferente. Pero en general creo yo, trabajas con las emociones y en esas emociones que son tuyas, porque tú las estas planteando, te conectas con las del resto, porque son las mismas que hemos vivido todos, entonces cuando trabajas con eso aportas como a un alma yo siento, me paso ese rollo bien hippie igual, pero yo siento que uno aporta a esta alma colectiva.

En las imágenes, en la música, en el teatro, etc… generas una conexión real en algún momento y generas preguntas, ganas de aprender más de algo, incentivas, como que abres pequeños mundos personales que son pequeños mundos colectivos al final y logras hacer un pequeño mundo paralelo por un momento y eso creo que es súper importante, no se va a morir nadie si no pasa, pero quizás igual sí, de a poquito se va a muriendo la sociedad si es que esta cosa dejara de pasar, si es que nos dejásemos de comunicar, si es que nos dejásemos de conmover, de emocionar, igual nos vamos a morir, no quizás de inmediato como si un médico corta mal una pierna o qué se yo, pero sí hay algo que se empieza a morir qué es mucho más profundo, como que trabaja en un lugar de un profundidad diferente, de una abstracción… Creo yo que aporta a eso, a generar una sociedad un poco más reflexiva, un poco más… mirar al otro a través de algo, y eso es lindo que pase, yo creo que eso es lo que siempre aporta, hacer redes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *